sábado, 20 de febrero de 2010

El Bowie


Desde que arrancó el coche para dirigirse a aquella entrevista de trabajo, Nony tuvo el presentimiento de que algo no saldría bien. Solo a un tipo como él lo podrían citar a una entrevista tan importante en la misma zona y a la misma hora en que los antiabortistas se iban a manifestar por enésima vez. Con los follones que montaban esos, temía que pasara cualquier cosa.
Se dirigía hacia la ciudad con el pensamiento de encontrar aparcamiento cerca de la zona e intentando planificar un itinerario que lo alejara del recorrido de la manifestación, cuando a escasos doscientos metros observó como el tráfico se ralentizaba y las luces rojas de freno de quienes le precedían destelleaban con insistencia.
Poco a poco se fue aproximando al lugar y vio como un autobús con una pancarta que ocupaba toda la luna trasera con la leyenda “Si a la vida” era empujado por un grupo de cabezas rapadas. Se quedó boquiabierto; los nazis esos con esa pancarta.La madre que los parió! “Si a la vida” dicen. De sus ojos como platos por la incredulidad saltó hacia el salpicadero su ojo azul de cristal, ese que encargó cuando perdió el gris que le vino de serie y se puso para así emular a su David Bowie del alma.
Ese ojo que hacía que todo el mundo lo llamara Hasky, en vez de Bowie como a él le habría gustado. Ese ojo que todo el mundo creía que había perdido de un lanzazo en un viaje a Tanzania.
La realidad era muy distinta. Nony sabía que no estaba bien eso de espíar a las mujeres, pero lo hacía. Menos aun hacerlo entre los cañaverales de puntas afiladas cercanos a aquella playa nudista. Que a un gafe como él no le está permitido el disfrute sin pagar tributo.
-Que se jodan los nazis y empujen, pensó en voz alta, mientras limpiaba el ojo con la manga de la camisa y lo recolocaba brillante en el agujero.
Por fin llegó a la ciudad, no iba mal de tiempo. Aparcó sin mayores problemas y se dirigió despacio a la cita. Al llegar frente al edificio de oficinas situado junto a la delegación del Ministerio de Sanidad, epicentro de la protesta, se encontró con la cabecera de la reunión de "pro-vidas".
Tenía que cruzar la calle y sin pensarlo mucho se lanzó al ruedo. En un segundo se vio arrastrado al medio como un manifestante más y justo al lado de un Obispo al que creía conocer de verlo en la tele. Era uno muy feo con cara de malo y de vicioso. No recordaba su nombre, pero era muy famoso.
Se le quedó mirando embobado.
El obispo se giró hacia él.
-¿Qué miras hijo?
-Nada, señor. Logró balbucear.
-Gracias por acompañarnos en ésta lucha en defensa de la vida. ¿Cómo te llamas?
-Nony, señor.
-Nony, que extraño es tu nombre.
-Bueno, es que me llamo Nonato, pero me llaman Nony.
-¡Coño! (Dios me perdone) ¿¿¿ ME ESTAS TOMANDO EL PELO, NONATO ???
-¡No grite monseñor! ¡No grite¡Suplicaba al darse cuenta de lo que se le podía venir encima.
............................TRES DIAS DESPUES..............................
-Doctor, ¿Cuándo me darán el alta?
-En unos pocos días, Nony, no seas agonías. Aun no hemos recibido el ojo de recambio, ni la prótesis dental…
fin

4 comentarios:

MANDALAS POEMAS dijo...

Llegar a este espacio es algo así como volar entre nubes de algodón, pero de ese algodón de azucar que venden en los parques. Me sentí muy bien y los invito a que visiten el mio:

www.mandalaspoemas.blogspot.com

Un fuerte abrazo desde Barranquilla, Colombia.

Víctor

TORO SALVAJE dijo...

Se veía venir que no iba a acabar bien.
Que se recupere pronto.

Saludos.

Lindamiga dijo...

Y yo vengo a saludarte en tu otra casa y a mandarles recuerdos y abrazos a todos. Un besito, por aquí me paso...

pepe dijo...

Gracias a los tres.
Ya pasaré, MANDALAS POEMAS, a probar tu algodón azucarado.
Toro, lo que mal empieza mal acaba,jeje. Ya está recuperado. A ver en que se mete ahora.
Linda, un gusto ver tu saludo, niña. Un besito!

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