sábado, 21 de noviembre de 2009

LOS PARAGUAS







E


ra una tarde de invierno y de repente como barcas de tela varadas, los paraguas se dieron la vuelta esperando albergar en su cuerpo la lluvia. Estaban hartos de siempre oponer resistencia, de mostrar su imagen más intransigente, la que rechaza haciendo estallar las gotas en mil diminutos diamantes
El cielo observó sorprendido aquella maraña de varas y tela que se combaba como si fuera una media sandia a la espera de llenarse de zumo.
Y en recompensa, recibieron en su seno las gotas, que contentas se dieron un buen baño jugando con las varillas y deslizándose por el mango hasta que cansadas de tanto chapoteo se dejaron caer al suelo.

1 comentarios:

pepe dijo...

Que bien has jugado con las metáforas y las imágenes. Lo que más me gusta es la imagen de intransigencia que muestran al estar en estado "natural", me parece genial esa expresión.

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